La única destugurización y renovación urbana duradera es la que promueva la propiedad entre los moradores de casas renovadas en sus barrios. Capitalizarlos de este modo significa incluir legal y financieramente a millones de familias, brindarles una nueva ciudadanía económica y hacer que la ciudad antigua recobre vida. ELIS impulsa el empoderamiento de los moradores antiguos, estimulándolos y capitalizándolos mediante los derechos de propiedad de las futuras casas que ahi se construyan.

Modelo financiero de RUIS

Un Proyecto de Renovación Urbana Sostenible desarrollado por ELIS se financia a través de la conformación de un fideicomiso creado específicamente para dicho fin. El Fideicomiso es un fondo autónomo que sirve únicamente para el fin para el que fue creado, es decir para un proyecto específico. No puede usarse para otros objetivos. Es decir, los aportes no pueden ser embargados o utilizados para pago de impuestos por ejemplo. El fideicomiso es un instrumento jurídico que permite darle autonomía a un recurso, preferentemente dinerario, para que pueda cumplir el fin para el que fue creado.


Además, un fideicomiso de este tipo permite convocar alianzas porque tiene una existencia institucional autónoma de modo tal que pueda convocar a los actores que crea más adecuados para el éxito de su misión.


Para el éxito de este fideicomiso es clave convocar a la inversión privada sin la cual es imposible generar el volumen de recursos que este tipo de proyectos necesitan. Dada la naturaleza de los proyectos de Renovación Urbana la inversión privada idónea es aquella establecida en los Fondos de Inversión con Responsabilidad Social. Gracias a su componente social este tipo de fondos está dispuesto a obtener sus ganancias en un periodo más largo de tiempo. Por lo tanto son plenamente compatibles por un lado, el periodo de maduración del proyecto de renovación y por otro, un retorno de inversión más lento.


Lima Metropolitana ya dispone de un fondo de inversión, el FOMUR (Fondo Municipal de Renovación), el cual nació para financiar actividades de renovación urbana. Sin embargo, dicho fondo hasta la fecha no ha sido utilizados para los fines para los que fue creado.


Reorientar los recursos del FOMUR hacia la renovación urbana hará posible atraer a una serie de aliados tales como la Cooperación Internacional, la banca social, la banca y microfinancieras locales, así como a inversionistas privados interesados en la recuperación de las ciudades.


Todo esto será posible gracias a la recientemente aprobada Ley 29415 y a su reglamento (DS-11-2010-Vivienda) que incentivan la participación de instituciones financieras de diverso tipo gracias a la existencia de instrumentos financieros ágiles tales como el fideicomiso. Gracias a estos recursos, públicos y privados podremos contar con fondos de gran tamaño que permitan alcanzar un objetivo común: la Renovación Urbana con Inclusión Social.

¿Quiénes participan del Fideicomiso?

El fideicomiso está compuesto por tres partes:

 

  1. Los Fideicomitentes: son aquellas personas e instituciones que aportaran los fondos necesarios para la creación del fondos. Los fideicomitentes pueden ser los vecinos, el FOMUR y la Cooperación Internacional, los cuales aportan al fideicomiso dinero, propiedad, bonos habitacionales, entre otros.
     
  2. El Fiduciario: es aquella institución encargada de administrar el patrimonio del fideicomiso, siendo su responsabilidad la canalización de los recursos financieros necesarios para la ejecución de las acciones de renovación urbana en todas sus etapas.
     
  3. Los Fideicomisarios: son los beneficiarios, quienes van a recibir los resultados de la inversión del fondo integrado por los vecinos que recibirán las nuevas viviendas; el FOMUR quien recibe una porción de los recursos financieros provenientes de la venta de las viviendas excedentes, así como de los locales comerciales y una porción de la explotación de las crujias monumentales.

¿Cómo funciona el Fideicomiso?


El FOMUR y la Cooperación Internacional canalizarán los recursos necesarios para el inicio del proyecto de desprecarización en su etapa inicial.


Una vez concluidas las dos primeras etapas del proyecto de renovación, los vecinos, a través de las asociaciones de vivienda que se habrán constituido, aportaran al fondo sus derechos de propiedad en los predios saneados legalmente y los anteproyectos que serán objeto de desarrollo y ejecución.